martes, 12 de junio de 2018

Mi primer derrota mental

Eheus!! Hoy les vengo con esta pequeña historia de cómo a veces el miedo puede ser peor que cualquier otra cosa.

El día de domingo 10 de junio fue mi primer 21k, una carrera que para mí se veía algo imposible, pero me animé porque todos decían que el medio Maratón de Saltillo era de los más bonitos, y si, la verdad si lo fue, el ambiente fue único, mucha gente apoyando y alentando a cada corredor para que terminara.

El problema mayor fue que yo no estaba lo suficientemente lista, pero aun así tenía el ánimo suficiente para hacerlo, aunque estaba hecha un mar de nervios, realmente me sentía con toda la posibilidad de hacerla.

Ya comenzado el camino el primer reto fueron casi 6km de pura subida muy intensa, hasta ahí iba todavía confiada, tal vez no pude correrla a velocidad en su totalidad pero estaba haciendo mi mejor esfuerzo, era pesada pero estaba decidida a hacerla bien.

De ahí llegó una bajada continua, ya no conté cuanto fue de camino, pero sentía que iba recuperando velocidad y tiempo que me había atrasado en la subida, así que seguí con toda la pila para poder seguir.

A casi el kilómetro 10 estaba ansiosa para ver a mis papás y demostrarles que iba bien, pero no los vi, pensé que estarían más adelante; así estuve hasta el kilómetro 15 cuando ya mis ánimos empezaron a terminarse, mis pies dolían muchísimo y seguía sin ver a nadie, ya en el kilómetro 16 me rendí, ya no quería ni podía correr, realmente estaba pensando en dejar la carrera, me sentía sola y sin fuerzas, si no es que veo a mi novio caminando hacia mí y apreté un poco el paso y me aferré a él para poder terminarla, realmente fue él quien me jaló y me ayudó a seguir, porque estaba realmente deshecha en ese momento, de traer un buen ritmo y tiempo pero ver que llevaba 3 horas en 16km me sentía que todo lo que había logrado se estaba yendo a la basura.

Entre llanto y coraje caminé los últimos 5 kilómetros de la mano de él, mi cara reflejaba sufrimiento, yo por dentro ya estaba derrotada y solo caminaba por caminar. El último tramo los 100 metros que me separaban de la meta los caminé más aprisa pensando en ya llegar, concluir y tirarme, le seguí y vi que había terminado en 4 horas, mi autoestima se fue al suelo y ya después de recoger el kit y la medalla solo quería salir de ahí, sentía vergüenza y mucha tristeza, pero lo peor fue que no había nadie ahí, así que caminé hasta una acera y me tiré, me arranqué los tenis y miré que traía los pies llenos de ampollas, descalza me puse a llorar.

Intenté calmarme al pensar que había terminado un reto enorme, sin importar el tiempo, pero es cuando vi a parte de mi equipo y al coach a lo lejos y no se acercaron a mí, nuevamente los sentimientos de vergüenza me apoderaron y que aún conservo.

Si no es por mi novio y mis papás que los vi en el kilómetro 18, realmente me hubiera tirado y rendido. Por mucho ha sido la carrera más fea que he tenido y no es por la carrera en sí, más bien porque no entrené bien ni lo suficiente y eso te hace darte cuenta que puedes pecar de soberbia y la realidad te dará una bofetada para que aprendas.

Así que mi moraleja en toda esta experiencia es que debo entrenar mucho mejor y no rendirme, a pesar de ver que otros lo hagan, debo creer más en mi misma y no darme por vencida, porque sé que puedo con los retos, solo es saber manejarlos. Pero más que nada, que todo depende de uno mismo y no debes esperar que la gente haga por ti lo que es tuyo.

Infinitas gracias a mi mamá, mi papá y mi novio por ser esa fuerza que necesitaba en ese momento y por ser la fuente de fuerza en mi vida, los amo.

aquí las fotos de lo que fue este domingo:

  Una playera que me gané por haberlo hecho y que aun así no respeté.
Muy confiada aun a pesar de estar llena de nervios.

Mi caminata de la derrota, si no fuera por él la verdad no sé que sería de mí ahorita porque estoy segura que estaría sentada en el piso llorando.

Una medalla que me costó lágrimas y que debo apreciar más de lamentarme, lo hice a pesar de todo, realmente lo hice.


Y bueno, hoy aun con dolor en mis pies, ampollas reventadas, pero con un dolor más grande en el alma por haber dejado que el miedo me dominara y no disfrutara de la victoria de haber terminado un reto de esta magnitud, me pongo de pie y comenzaré a entrenar de nuevo y tomar revancha con otro 21 y ahora si hacerlo de la mejor manera posible.


Les mando montones de Osculums
Vale

miércoles, 30 de mayo de 2018

Retomando este espacio

Eheus!!!

Como ya es costumbre me he vuelto a desaparecer un buen de tiempo y eso de que tengo tantas cosas que contar, solo que entre mis episodios depresivos, la carga de trabajo, la carga académica, la familia, la pareja, amigos y deportes creo que me olvidé de sentarme a poder escribir.

Realmente que ha pasado en mi vida, pues entre que nada y muchas cosas, la verdad a pesar de haber tenido episodios siento que ando mejorando muchísimo, aun lucho constantemente contra mí misma, pero al menos creo que he llegado a tener un tregua por este momento, espero poder darme el tiempo de escribir todos los post que tengo pendientes, son demasiados que ya perdí la cuenta, pero los más simbólicos por ahora son los de mi cumpleaños, deportes, una anécdota aterradora, qué está pasando con beemoov y más entradas sobre mi historia académica.

Lo malo ahorita es que la carga laboral si esta pesadita, como estoy con los reportes del parcial, de ahí vendrán los finales y también hay que ensayar lo suficiente para la presentación de fin de cursos de mis muchachos.

Espero no tardarme tanto en publicar de nuevo, pero al menos les hago saber que sigo viva.

Osculums
Vale

lunes, 1 de enero de 2018

FELIZ AÑO NUEVO 2018

Eheus!!! Sé que nuevamente olvidé este espacio, pero es que ha sido un mes muy movido y realmente doy gracias a que haya sido así.

Hay tantas cosas que contar por todo lo que ha pasado, deberé ponerle más orden a mi vida para ya no dejar las cosas de lado, incluido este espacio. Creo que por hoy solo lo dejaré con algo positivo y con un pequeño mensaje de mi parte a todos ustedes que me leen, ya después vendré con nuevas entradas de lo que ha pasado en mi vida y con todos los temas pendientes que debo publicar.

Quiero dar gracias a todos los que se dieron el tiempo de leer este tipo diario público que llevo, porque no es más que un reflejo de mi mente caótica y una catarsis de mi vida. espero de corazón que todos tengan un excelente año, que a pesar de que tenga altas y bajas, sean más cosas positivas las que lleguen a su vida; también les deseo muchos éxitos en todos los retos que les lleguen así como a todas las metas que se propongan. Que este nuevo año sea motivo para comenzar de nuevo en aquello que dejaron de lado, que se propongan a ser mejores personas y que la gente que los rodea sea realmente gente buena y de provecho.

Les mando demasiados Osculums
Vale